Guía por diagnóstico

El trastorno bipolar

Qué significa el trastorno bipolar, cómo se ven la manía y la depresión en casa, y cómo la familia puede apoyar el tratamiento sin tomar el control.

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Qué significa este diagnóstico

El trastorno bipolar (bipolar disorder) es una condición médica. Causa cambios grandes en el estado de ánimo, la energía, la actividad y el pensamiento. Estos cambios van mucho más allá de los altibajos normales que todos tenemos. Llegan en temporadas que se llaman episodios. Un episodio puede durar días o semanas. Entre un episodio y otro, muchas personas se sienten como siempre durante meses o incluso años.1

Hay dos tipos principales de episodios. Un episodio maníaco, o manía, es una temporada de energía y ánimo inusualmente altos. La persona puede sentirse eufórica, acelerada o muy irritable. Un episodio depresivo es una temporada de tristeza profunda, poca energía y pérdida del interés. La forma más leve de la manía se llama hipomanía. Dura menos y altera menos la vida diaria, y muchas veces la persona puede seguir trabajando y viendo gente. Algunas personas también tienen características mixtas (mixed features), que quiere decir síntomas maníacos y depresivos al mismo tiempo.1

El psiquiatra puede ponerle nombre al tipo. El trastorno bipolar I quiere decir que la persona ha tenido al menos un episodio maníaco completo. El trastorno bipolar II quiere decir episodios depresivos más hipomanía, pero nunca un episodio maníaco completo. El trastorno ciclotímico quiere decir subidas y bajadas más leves que se repiten durante al menos dos años.5

El trastorno bipolar es común. NAMI, la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales, informa que alrededor del 2.8 por ciento de las personas en Estados Unidos ha recibido este diagnóstico.4 Los síntomas casi siempre empiezan al final de la adolescencia o al principio de los veinte años. También puede comenzar en la niñez o más adelante en la vida.6 No es un defecto del carácter. No es una falla de fe, de voluntad ni de crianza. Suele venir de familia, y los genes tienen un papel grande. La mayoría de las personas con trastorno bipolar tiene un familiar con trastorno bipolar o con depresión. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) lo calcula entre el 80 y el 90 por ciento.5 El estrés, las pérdidas y la falta de sueño pueden desencadenar episodios. Por sí solos no causan la enfermedad.1

El diagnóstico puede tomar tiempo. No existe un análisis de sangre ni un estudio del cerebro que lo detecte. El psiquiatra observa el patrón del ánimo a lo largo del tiempo y también la historia familiar.6 La hipomanía muchas veces pasa desapercibida, porque puede sentirse bien. Por eso algunas personas reciben primero tratamiento solo para la depresión.4 El diagnóstico puede cambiar cuando el cuadro se aclara. Eso es normal. El trastorno bipolar tiene tratamiento, y el tratamiento continuo ayuda a muchas personas.1

Lo que puede notar en casa

Muchas veces la familia es la primera en ver que viene un episodio. La persona por lo general no lo ve, sobre todo con la manía, que al principio puede sentirse maravillosa. Abajo hay cosas que las familias notan con frecuencia.12 Por sí solas no prueban nada. Vale la pena mencionárselas al psiquiatra.

Durante la manía o la hipomanía, las familias a menudo notan:

  • Dormir muy poco, a veces durante días, sin parecer cansado.
  • Hablar rápido, saltando de un tema a otro, sin dejar que lo interrumpan.
  • Planes enormes, proyectos repentinos y la sensación de tener un don especial o de ser muy importante.
  • Gastos desmedidos, compras grandes y deudas nuevas.
  • Manejar de forma peligrosa, tomar riesgos sexuales o consumir más alcohol o drogas.
  • Irritabilidad que estalla en enojo por cosas pequeñas.
  • No ver ningún problema y reaccionar con fuerza cuando la familia expresa su preocupación.

Durante la depresión, las familias a menudo notan:

  • Dificultad para levantarse de la cama. Dormir mucho más o mucho menos de lo habitual.
  • Hablar despacio, no encontrar las palabras y olvidarse de las cosas.
  • Que las decisiones pequeñas, como qué comer, se sienten imposibles.
  • Alejarse de la gente y de las actividades que antes disfrutaba.
  • Hablar de culpa, de no valer nada o de ser una carga.
  • Cambios en el apetito y en el peso.
  • Hablar de la muerte o de no querer estar aquí. Tome esto en serio todas las veces.

En los episodios graves, algunas personas pierden el contacto con lo que es real. Esto se llama psicosis (psychosis), que quiere decir tener creencias falsas o ver u oír cosas que los demás no perciben. Las creencias casi siempre van con el ánimo del momento. En la manía, la persona puede creer que es famosa o que fue elegida. En la depresión, puede creer que arruinó a la familia.2

Las primeras señales de alerta suelen ser pequeñas y propias de cada persona.9 Dos noches de menos sueño, o una frase que la persona empieza a repetir, pueden ser un aviso. A muchas familias les ayuda aprender el patrón particular de su familiar.

En niños y adolescentes, AACAP, la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y del Adolescente, explica que el cuadro puede verse distinto. La manía puede aparecer como ratos largos de una alegría y una risa exageradas, o como un enojo que estalla por cualquier cosa. Un niño puede sentirse como un superhéroe con poderes especiales. La depresión puede aparecer como aburrimiento, dolores de cabeza o dolores de estómago.7 Muchas de estas señales se parecen a las del TDAH, al consumo de sustancias o a una depresión común. Por eso el diagnóstico en una persona joven requiere observación cuidadosa a lo largo del tiempo.3 Por lo general lo dirige un psiquiatra de niños y adolescentes.

En qué suele consistir el tratamiento

El trastorno bipolar es una condición de larga duración. El NIMH, el Instituto Nacional de la Salud Mental, explica que suele necesitar tratamiento continuo y que no se va por sí solo.1 El tratamiento ayuda a muchas personas a manejar los síntomas y a prevenir episodios nuevos. Empezar el tratamiento temprano suele ayudar.1

El tratamiento casi siempre incluye medicamentos. La clase principal son los estabilizadores del estado de ánimo (mood stabilizers), medicamentos que suavizan las subidas y las bajadas. También ayudan a prevenir episodios nuevos. Otra clase son los antipsicóticos (antipsychotics), que se usan con frecuencia en los episodios maníacos o mixtos y a veces en el tratamiento a largo plazo. Los antidepresivos, medicamentos para la depresión, a veces se añaden, pero con cuidado. El NIMH señala que en el trastorno bipolar no se usan solos, porque pueden desencadenar manía.1 Algunos de estos medicamentos requieren análisis de sangre periódicos. Los efectos secundarios varían. Puede tomar varios intentos encontrar el que le quede bien a la persona. El psiquiatra elige y ajusta los medicamentos junto con ella, y los cambios en el camino son normales.1

La terapia de conversación, llamada psicoterapia, también es una parte central del tratamiento. Una forma común es la terapia cognitivo-conductual, que trabaja sobre los pensamientos negativos. Otra es la terapia centrada en la familia, que enseña a toda la familia sobre la enfermedad y sobre el plan de tratamiento. Una tercera ayuda a la persona a mantener ritmos diarios estables de sueño, comidas y actividad.1 En un estudio grande del NIMH, las personas que tomaban medicamentos y además recibían terapia intensiva mejoraron más rápido y se mantuvieron bien por más tiempo.2

Para los episodios muy graves que no han respondido a otros tratamientos, el psiquiatra puede hablarle de los tratamientos de estimulación cerebral. Uno es la terapia electroconvulsiva (electroconvulsive therapy, o ECT), un procedimiento que se hace con anestesia en el hospital.1

Los hábitos diarios importan mucho en el trastorno bipolar. Un horario regular de sueño, comidas a sus horas, ejercicio y evitar el alcohol y las drogas ayudan a proteger contra los episodios.1

Para niños y adolescentes, AACAP describe el tratamiento como educación para el niño y para la familia, medicamentos que estabilizan el ánimo y psicoterapia.7 NAMI añade que los niños suelen recibir terapia y apoyo familiar antes de que se consideren los medicamentos.4 Un psiquiatra de niños y adolescentes guía estas decisiones.

Cómo apoyar sin tomar el control

Su familiar es un adulto, o un joven que está llegando a serlo. NAMI lo dice de forma sencilla: apoyar no es controlar. Usted puede ofrecer ideas y ánimo. No puede tomar las decisiones de tratamiento por él o por ella. Respetar su derecho a decidir mantiene la relación intacta, y esa relación importa.8

Por las leyes de privacidad, el equipo de tratamiento no puede compartir detalles con usted a menos que su familiar dé permiso. Pero aun sin permiso, usted siempre puede dar información al equipo. Si nota que el sueño baja o que los gastos suben, puede llamar al consultorio del psiquiatra y decirlo. Pregunte con anticipación cómo comunicarse con ellos.8

Con el consentimiento de su familiar, ir juntos a las citas puede ayudar. Usted puede ayudar a recordar lo que se dijo y preguntar por los efectos secundarios. NAMI advierte que insistir todos los días con el medicamento puede ofender a un adulto y salir mal.9 Pregúntele a su familiar qué tipo de recordatorios quiere, y armen juntos un sistema sencillo.

La manía plantea preguntas difíciles sobre el dinero. A muchas familias les ayuda hablar, en una temporada tranquila, sobre qué hacer si los gastos se disparan. Pongan ese acuerdo por escrito, como parte del plan de crisis. El equipo de tratamiento puede ayudar. Háganlo con la persona, no a sus espaldas.

Repartan la carga. NAMI aconseja no dejar todo el cuidado en manos de una sola persona.8 Mantengan las rutinas de siempre. La vida no debe girar alrededor de la enfermedad.

Cuídese usted. NAMI lo compara con ponerse primero la propia mascarilla de oxígeno.8 Duerma, coma, muévase y conserve sus amistades. Sentir frustración o resentimiento a ratos es normal. Eso no lo convierte en un mal padre, una mala pareja o un mal hijo.

No tiene que aprender todo esto solo. NAMI Family-to-Family es una clase gratuita de ocho sesiones para familiares, impartida por familiares que ya pasaron por esto.10 NAMI también tiene grupos de apoyo gratuitos para familias.8 La fe y las tradiciones familiares de cuidado pueden ser una fuerza real aquí. Las clases de NAMI se suman a ellas. No las reemplazan.

Lo que suele ayudar y lo que suele empeorar las cosas

Lo que suele ayudar

  • Aprender las primeras señales de alerta propias de su familiar. Acuerden de antemano qué hacer cuando usted las vea.9
  • Proteger el sueño. Un horario de sueño estable ayuda a proteger contra los episodios de manía.1
  • Mantener la calma cuando la persona está enojada o habla sin parar. Escuche el sentimiento que hay detrás de las palabras.9
  • Decir en voz alta que usted está de su lado. Frases sencillas funcionan: esto es una enfermedad, no es culpa tuya, aquí voy a seguir.
  • Hacer juntos un plan de crisis en una temporada tranquila, con números de teléfono que todos en la familia puedan encontrar.8
  • Dejar que la persona descanse y regrese poco a poco después de un episodio, en vez de presionarla para que se recupere de golpe.9

Lo que suele empeorar las cosas

  • Discutir con una creencia de la manía o de la depresión. Usted no va a ganar esa discusión, y la tensión sube.9
  • Tratar los síntomas como si fueran una decisión, o culpar a la persona por lo que hizo la enfermedad.
  • La vergüenza, el silencio o esconder el diagnóstico de las personas que podrían ayudar.
  • Dejar o saltarse el medicamento sin hablar con el psiquiatra. Los episodios suelen regresar.1
  • El alcohol y las drogas. Desajustan el ánimo y pueden interferir con los medicamentos.4
  • Las amenazas o los ultimátums que usted no va a poder cumplir. Ponga solo los límites que pueda sostener.
  • Dejar que una sola persona cargue con todo hasta agotarse.8

Preguntas que vale la pena hacerle al psiquiatra

Lleve estas preguntas a la próxima cita, con el acuerdo de su familiar. Háganlas juntos.

  • ¿Qué tipo de trastorno bipolar cree usted que es, y qué tan seguro está por ahora?
  • ¿Cuáles son las primeras señales de alerta de manía y de depresión en esta persona en particular?
  • ¿Qué debemos hacer, y a quién debemos llamar, si vemos esas señales?
  • ¿Para qué sirve cada medicamento y qué efectos secundarios debemos vigilar?
  • ¿Hay análisis de sangre o revisiones que deban hacerse con regularidad?
  • ¿Qué tipo de terapia nos recomienda, y la terapia familiar es una opción?
  • ¿Cuánto tiempo puede pasar antes de que veamos una mejoría?
  • ¿Podemos preparar desde ahora un plan para el dinero y para manejar durante un episodio maníaco?
  • ¿Puede mi familiar firmar una autorización para que yo pueda hablar con el equipo?
  • ¿Cómo puedo darle información entre una cita y otra si estoy preocupado?

Cuándo buscar ayuda urgente

Busque ayuda el mismo día si su familiar:

  • Habla de la muerte, del suicidio o de no querer seguir viviendo.
  • Dice que es una carga, o que todos estarían mejor sin él o sin ella.
  • Lleva días sin dormir y está actuando de forma imprudente o peligrosa.
  • Cree cosas que claramente no son reales, o ve u oye cosas que los demás no perciben.
  • Amenaza con lastimarse o con lastimar a alguien más.

Si hay cualquier pensamiento de suicidio, llame al 988, la línea de prevención del suicidio y crisis (Suicide and Crisis Lifeline), y presione 2 para hablar con un consejero de crisis en español. Está abierta todo el día, todos los días. También puede enviar un mensaje de texto al 988 y escribir Ayuda. Otra opción es enviar AYUDA al 741741. Si hay peligro inmediato, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana.

Para todo lo que no sea urgente, llame al consultorio del psiquiatra. Un síntoma nuevo, un cambio en el sueño o una racha de gastos son buenas razones para llamar. También lo es la sensación de que algo no anda bien. El equipo de tratamiento prefiere saber de usted a tiempo. Ellos pueden decirle qué significa para su familiar y qué hacer después.

Si necesita ayuda ahora mismo

  • Llame o envíe un mensaje al 988 Línea de Prevención del Suicidio y Crisis. Gratis, las 24 horas del día. Presione 2 para hablar con un consejero en español. Si envía un mensaje de texto al 988, escriba la palabra Ayuda para que le responda un consejero en español. Si llama, puede pedir un intérprete en más de 240 idiomas.
  • Envíe AYUDA al 741741 Crisis Text Line. Gratis, las 24 horas del día. El servicio de mensajes de texto está solo en inglés y en español.
  • Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana si hay peligro inmediato.

Para algo menos urgente, llame al psiquiatra o a la clínica de su familiar.

Fuentes

Cada número que aparece en esta guía remite a una de las fuentes de abajo. Kinlantern vuelve a contar en palabras más sencillas lo que estas organizaciones publican para las familias. No las copia y no añade nada propio. Siga cualquier enlace para leer el texto original.

Esta guía también se basa en la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) para lo relacionado con niños y adolescentes.

Fuentes en español

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