Qué significa este diagnóstico
Es posible que el médico haya dicho trastorno depresivo mayor (major depressive disorder), que es una depresión que dura y que altera la vida diaria. También se le llama depresión clínica o depresión mayor. No es lo mismo que una semana triste. El ánimo bajo, o la pérdida de interés, está presente casi todo el día, casi todos los días. Dura al menos dos semanas. Junto con eso llegan otros cambios, como dormir mal, tener poca energía y que cueste pensar.45
La depresión es común. NAMI, la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales, describe la depresión mayor como una de las condiciones de salud mental más comunes en Estados Unidos.3 La APA, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, informa que casi 3 de cada 10 adultos la han tenido en algún momento de su vida.4 Entre los niños y los adolescentes, AACAP, la Academia Estadounidense de Psiquiatría del Niño y del Adolescente, informa que la depresión también es común.6 Su familia no está sola en esto.
A veces las familias leen la depresión como flojera, debilidad, mala actitud o falta de fe. Es un error fácil de cometer, porque la enfermedad se ve como una conducta. Pero las fuentes son claras. La depresión es una enfermedad médica. Los genes, los cambios en el cerebro, el estrés de la vida y las enfermedades físicas influyen.15 Puede empezar después de una pérdida o de una crisis. También puede empezar sin una razón clara. El NIMH, el Instituto Nacional de la Salud Mental, describe la depresión como una enfermedad real de la que una persona no puede salir con solo decidirlo.2 La fe y la oración son muy importantes para muchas familias. NAMI menciona la fe como algo que puede formar parte de un plan de tratamiento completo.3 La depresión no es una señal de que la fe de alguien haya fallado. Es una enfermedad que la fe puede ayudar a sobrellevar mientras la persona recibe tratamiento.
El diagnóstico toma tiempo. No hay un análisis de sangre ni una imagen del cerebro que detecte la depresión. El médico pregunta por el ánimo, el sueño, los antecedentes y la vida diaria. También suele descartar causas médicas, como problemas de la tiroides o los efectos secundarios de otros medicamentos.15 A veces la persona también ha tenido temporadas de muchísima energía y poca necesidad de dormir. Entonces el diagnóstico puede cambiar a trastorno bipolar, que es una enfermedad con ánimo bajo y ánimo muy alto.1 Por eso el psiquiatra pregunta tanto sobre el pasado y sobre la historia de la familia.
La depresión tiene tratamiento. La APA informa que entre el 70 % y el 90 % de las personas con depresión responde bien al tratamiento con el tiempo.4 Empezar pronto suele ayudar.1
Lo que puede notar en casa
Por fuera, la depresión muchas veces no se ve como las familias esperan. En lugar de llanto, usted puede ver irritación o un ánimo plano. Las familias suelen notar lo siguiente:15
- Cambios en el sueño. Dormir mucho más de lo habitual, quedarse despierto en la cama o despertarse de madrugada.
- Menos interés en cosas que antes disfrutaba, como pasatiempos, amistades o reuniones de su comunidad de fe.
- Poca energía. Las tareas pequeñas parecen costar un esfuerzo enorme. La ducha, los platos o vestirse pueden quedar de lado.
- Comer más o menos que antes, con subida o bajada de peso.
- Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones sencillas.
- Alejarse de la gente. No contestar los mensajes. Quedarse en su cuarto.
- Decir que no vale nada, que es una carga o que tiene la culpa de cosas que no fueron culpa suya.
- Más enojo o irritabilidad. Esto es común en los hombres y en los adolescentes.
- Dolores, dolores de cabeza o molestias del estómago sin una causa clara.
- Beber alcohol o usar drogas más que antes.
- Bajones en el trabajo o en la escuela. Faltas, tareas entregadas tarde, calificaciones que bajan.
En los niños y los adolescentes, AACAP señala que la depresión suele verse como mal humor, aburrimiento o ganas de llorar. Los niños pequeños pueden volverse muy apegados o negarse a ir a la escuela. Los adolescentes pueden desinteresarse de la escuela, dejar actividades o usar alcohol o drogas para sentirse mejor.6 Las familias suelen describir a los adultos mayores como personas que parecen sin emociones más que tristes y que hablan sobre todo de molestias físicas.
Estas observaciones sirven para conversar con el equipo de tratamiento. No son una lista para marcar. Solo un profesional de la salud puede decir qué significan en el caso de su familiar.
En qué suele consistir el tratamiento
El tratamiento casi siempre se arma con varias partes. El psiquiatra y la persona eligen juntos la combinación, y esta suele cambiar con el tiempo.1
La psicoterapia, también llamada terapia de conversación, son reuniones regulares con un terapeuta capacitado para cambiar formas de pensar y de afrontar las cosas. Dos tipos tienen mucha investigación detrás. La terapia cognitivo-conductual, o CBT por sus siglas en inglés, ayuda a la persona a notar y cambiar pensamientos y hábitos que no le sirven. La terapia interpersonal, o IPT, se centra en las relaciones y en cómo se comunica la persona. La terapia puede ser individual, con la familia o en grupo.1 La APA señala que muchas personas mejoran bastante en unas 10 a 15 sesiones.4 Esto varía de una persona a otra.
Los medicamentos llamados antidepresivos son medicinas que alivian los síntomas de la depresión. Las familias suelen tener preguntas sobre lo que estos medicamentos hacen y lo que no hacen, y el psiquiatra puede responderlas. Son lentos. El NIMH informa que suelen tardar de 4 a 8 semanas en hacer todo su efecto. El sueño y el apetito muchas veces mejoran antes que el ánimo. Encontrar el adecuado puede llevar varios intentos.1 El psiquiatra elige el medicamento y lo va ajustando. Cambiar de medicamento es parte normal de la atención, no una señal de fracaso. Después de que la persona se siente mejor, el medicamento suele continuar por meses para bajar la probabilidad de que la depresión regrese.2 En algunas personas menores de 25 años, los pensamientos de suicidio pueden aumentar en las primeras semanas de empezar un antidepresivo. El equipo vigila de cerca en ese tiempo, y usted también puede hacerlo.1 El NIMH describe la terapia y el medicamento juntos como algo útil para muchas personas.1
Cuando la depresión no mejora después de probar más de un camino, los médicos la llaman depresión resistente al tratamiento. Todavía quedan opciones. Las terapias de estimulación cerebral son tratamientos que usan pulsos eléctricos o magnéticos suaves para cambiar la actividad del cerebro. Las dan especialistas, por lo general en depresiones graves o cuando otros tratamientos no han dado resultado.1 El psiquiatra puede explicar si alguna de ellas encaja en el caso de su familiar.
El NIMH también señala el ejercicio regular, los horarios estables de sueño y de comidas, y evitar el alcohol y las drogas.2 NAMI menciona la fe, la meditación y la alimentación como partes de un plan completo.3 Todo eso apoya el tratamiento. No lo reemplaza.
La depresión suele venir en episodios, que son temporadas de enfermedad con periodos mejores entre una y otra. NAMI señala que un episodio sin tratar puede durar de meses a años y que los episodios suelen regresar.3 Por eso el equipo puede hablar de una atención a largo plazo incluso cuando la persona ya se siente bien.
Cómo apoyar sin tomar el control
Su familiar es un adulto, o un joven que está camino a serlo. El tratamiento es suyo, y le toca a él participar en él. El NIMH nombra el apoyo, la comprensión, la paciencia y el ánimo como lo más útil que puede dar un ser querido.2 Ofrézcase a llevarlo a sus citas. Invítelo a caminar o a comer. Trate de no tomarlo como algo personal si le dice que no. Ayúdelo a llevar la cuenta del medicamento si su familiar quiere esa ayuda. Recuérdele, con calma, que la depresión tiene tratamiento y que muchas personas se sienten mejor con el tiempo y con el tratamiento.2
Pregunte antes de actuar. Pregúntele si quiere que usted lo acompañe a una cita. Pregúntele qué tipo de ayuda le sirve y qué le suena a presión. Una persona con depresión muchas veces ya se siente una carga. Que otros le manejen la vida puede hacer ese sentimiento más profundo.
Muchas familias descubren que el equipo de tratamiento no puede compartir información con ellas a menos que la persona dé permiso. Pero la puerta se abre en un solo sentido. Usted siempre puede darle información al equipo. Si nota que duerme mal, que empezó a beber o que habla sin esperanza, puede avisarle al consultorio del psiquiatra. Ahí pueden escucharlo aunque no puedan responderle.
Cuídese usted. NAMI lo dice con claridad. Buscar apoyo para usted mismo es indispensable si quiere ser de ayuda para la persona que ama. NAMI Family-to-Family es una clase gratuita para familiares de personas con una enfermedad mental. NAMI también tiene grupos de apoyo para familiares dirigidos por otros familiares.3 Otras familias que ya pasaron por esto hacen el camino menos solitario.
Para padres y madres de un niño o un adolescente, AACAP propone un comienzo sencillo. Pregúntele a su hijo cómo se siente y si algo le está pesando. El pediatra, el consejero de la escuela o un profesional de salud mental puede organizar una evaluación completa.6 Con su permiso, el equipo de tratamiento también puede hablar con la escuela.
Lo que suele ayudar y lo que suele empeorar las cosas
Lo que suele ayudar
- Hablar con honestidad y con cariño. Dígale que le importa. Pregúntele cómo se siente y después escuche de verdad.2
- Hacer ofrecimientos concretos. “El jueves puedo llevarte” cae mejor que “avísame si necesitas algo”.
- Mantener la calma en los momentos difíciles y después dar juntos el siguiente paso hacia la ayuda.
- Aprender sobre la depresión. Entender la enfermedad hace más fácil tener paciencia.
- Conversar juntos sobre los episodios anteriores, para reconocer antes las primeras señales la próxima vez.
- Mantener rutinas estables en la casa: comidas, sueño, algo de actividad, ratos al aire libre.1
- Tratar la fe y la cultura como fuentes de fuerza que acompañan al tratamiento, no que lo sustituyen.
- Animar a la persona a contarle al psiquiatra los efectos secundarios o las dudas, en vez de dejar el tratamiento en silencio.
Lo que suele empeorar las cosas
- Decirle que se esfuerce más, que se anime o que ya lo supere. NAMI advierte directamente en contra de esto. Añade vergüenza sin añadir energía.3
- Regañar, culpar o decir que la persona es floja o débil.
- Presentar la enfermedad como una falla de fe o de voluntad. Eso puede alejar a la persona de su familia y de su comunidad de fe.
- Dejar el medicamento por cuenta propia porque se siente mejor, o porque a un familiar no le parece bien. Los cambios se hablan con el psiquiatra.1
- Guardar en secreto lo mal que están las cosas, o aceptar callar que hay pensamientos de suicidio.9
- Discutir si lo que siente la persona tiene sentido, o darle sermones sobre el valor de la vida.9
- Usar el alcohol para sobrellevarlo. NAMI señala que puede empeorar los síntomas y afectar a los medicamentos.3
Preguntas que vale la pena hacerle al psiquiatra
Estas son preguntas que la persona y la familia pueden llevar juntas, con el consentimiento de la persona.
- ¿Qué lo llevó a este diagnóstico, y podría cambiar a medida que conozca más?
- ¿Ya se descartaron causas médicas, como problemas de tiroides u otras enfermedades?
- ¿Qué tipo de terapia recomienda y cómo encontramos un terapeuta?
- Si el medicamento es parte del plan, ¿qué debemos esperar en las primeras semanas?
- ¿Cómo sabremos que el tratamiento está funcionando, y cuánto tiempo debemos darle?
- ¿Por qué efectos secundarios debemos llamar de inmediato?
- ¿Cuánto tiempo sigue el tratamiento después de que la persona se sienta mejor?
- ¿Qué primeras señales indicarían que la depresión está regresando?
- ¿Qué hacemos si la persona habla de querer morir?
- ¿A quién llamamos fuera del horario de consulta, y cuándo debemos ir a la sala de emergencias?
- ¿Hay sesiones familiares o clases que nos ayuden a apoyar el tratamiento?
- Si se trata de un niño o un adolescente: ¿trabajará usted con la escuela, y qué debemos observar en casa?
Cuándo buscar ayuda urgente
La depresión aumenta el riesgo de suicidio.7 Muchas familias tienen miedo de preguntar por eso, porque temen que nombrarlo siembre la idea. El NIMH informa lo contrario. Los estudios muestran que preguntarle a alguien directamente sobre el suicidio no aumenta el riesgo. Hablar del tema incluso puede disminuir esos pensamientos.8
El NIMH menciona estas señales de advertencia que necesitan atención el mismo día:7
- Hablar de querer morir, de sentirse sin esperanza o atrapado, o de ser una carga.
- Hablar de tener un plan.
- Despedirse, regalar cosas importantes o aislarse de repente.
- Cambios extremos de ánimo.
- Un dolor emocional insoportable, rabia o mucha agitación.
- Beber o usar drogas más que antes, o correr riesgos peligrosos.
Si ve estas señales, pregunte de forma directa y con calma. La pregunta es: “¿Estás pensando en suicidarte?”. No se muestre alarmado. No discuta ni dé sermones. Escuche, y dígale que le alegra que se lo haya contado.8 Quédese con la persona. Después ayúdela a conectarse con ayuda. Llame al 988 y presione 2 para hablar con un consejero de crisis en español. También puede enviar un mensaje de texto al 988 y escribir Ayuda.9 La Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis es gratuita y está abierta las 24 horas del día. Otra opción es enviar AYUDA al 741741, de Crisis Text Line. Si hay peligro inmediato, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana. No prometa guardar el secreto.8 Vuelva a buscar a la persona en los días siguientes, porque una llamada sencilla para saber cómo está importa mucho.
Para todo lo que no sea urgente, llame al consultorio del psiquiatra. Eso incluye un efecto secundario nuevo, un bajón en el sueño o la preocupación de que el tratamiento no esté funcionando. El psiquiatra es la persona indicada para ajustar el plan.
Si necesita ayuda ahora mismo
- Llame o envíe un mensaje al 988 Línea de Prevención del Suicidio y Crisis. Gratis, las 24 horas del día. Presione 2 para hablar con un consejero en español. Si envía un mensaje de texto al 988, escriba la palabra Ayuda para que le responda un consejero en español. Si llama, puede pedir un intérprete en más de 240 idiomas.
- Envíe AYUDA al 741741 Crisis Text Line. Gratis, las 24 horas del día. El servicio de mensajes de texto está solo en inglés y en español.
- Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana si hay peligro inmediato.
Para algo menos urgente, llame al psiquiatra o a la clínica de su familiar.
Fuentes
Cada número que aparece en esta guía remite a una de las fuentes de abajo. Kinlantern vuelve a contar en palabras más sencillas lo que estas organizaciones publican para las familias. No las copia y no añade nada propio. Siga cualquier enlace para leer el texto original.
Esta guía también se basa en la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) para lo relacionado con niños y adolescentes.
- NIMH, Depression
- NIMH, Depression (publication)
- NAMI, Major Depressive Disorder
- American Psychiatric Association, What Is Depression?
- MedlinePlus, Depression
- AACAP Facts for Families, Depression in Children and Teens
- NIMH, Warning Signs of Suicide
- NIMH, 5 Action Steps for Helping Someone in Emotional Pain
- 988 Suicide & Crisis Lifeline, Help Someone Else
Fuentes en español
- MedlinePlus en español, Depresión
- MedlinePlus en español, Suicidio
- MedlinePlus en español, Salud mental del adolescente
- 988, Servicios en español
- Crisis Text Line en español
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